¿Por qué debo estudiar música con un profesor?

Por: Mariana Romero

Todos tenemos un amigo que aprendió algún instrumento por su cuenta, nos mostraba sus avances semanales y su nuevo repertorio, invitándonos a unirnos y participar. En ese momento nos preguntamos ¿Podremos aprender música de manera empírica o necesitaremos un docente? Para poder tomar la decisión, debemos comprender las funciones de un docente profesional.

Un docente o profesor del instrumento de nuestra preferencia podrá vigilar y ser crítico en nuestro desarrollo técnico e interpretativo, pues podrá evaluar constantemente cómo vamos evolucionando y ajustar de esa forma ejercicios y actividades que se adapten más a nuestras necesidades.

Cuando estudiamos por nuestra cuenta alguna disciplina sin generar feedback con un tutor, corremos el riesgo de aprender con errores que pueden afectar nuestra destreza, e inclusive podemos generar lesiones físicas en algunos casos. Si no tenemos conocimientos previos, el avance inicial será más complejo y quizás frustrante si no conseguimos los resultados esperados.

Un docente de música no sólo nos va a enseñar sobre nuestro instrumento, también nos enseñará lenguaje musical, qué función cumple nuestro instrumento en un ensamble, cómo estudiar de manera más efectiva, cómo escoger un repertorio apto para nuestro nivel, cómo debemos realizar ejercicios de calentamiento, entrenamiento y flexibilidad para adquirir más destreza y evitar lesiones; también nos podrá enseñar cómo convertir la música en un estilo de vida.

A diferencia de otras disciplinas, la música se desarrolla en una delgada línea entre el arte y la ciencia, pues está sujeta a leyes de física como lo son el tiempo, la acústica y la frecuencia del sonido; como también está sujeta a la interpretación, el gusto y patrones estéticos de distintas épocas. Siendo entonces la música una disciplina tan compleja, ¿cómo es posible que algunas personas logran aprender un instrumento sin un tutor?

Algunas personas son ávidas para aprender y tener facilidad para realizar algunas actividades, en contados casos los intérpretes empíricos logran desarrollar habilidades sorprendentes. Sin embargo, en la mayoría de los casos el aprendizaje es limitado por la falta de guía y comprensión del lenguaje. A pesar de existir hoy en día múltiples herramientas que pueden mostrarnos el camino del aprendizaje, sigue siendo necesario un tutor personal para encontrar el verdadero avance en el instrumento.

La decisión de tomar clases de música, ya sea por hobbie o por querer ejercer una carrera profesional, nos permitirá tener un avance técnico e interpretativo avanzado, dado que el docente estará siempre atento a nuestro desarrollo, pero sobretodo, a evitar realizar posiciones incorrectas que nos impidan tener destreza y flexibilidad.

Además, para las personas que tienen conocimientos previos puede ser una experiencia de crecimiento importante, pues el docente canalizará lo aprendido empíricamente por el estudiante y nivelará su desarrollo técnico para facilitarle un mejor avance en su instrumento.

Tener un docente de música no significa un aprendizaje estricto y alejarnos de los géneros y canciones que nos gustan, siempre podemos conseguir un docente que se adapte a nuestras necesidades dentro de la disciplina y la motivación al logro.

Incluso un docente de música puede guiarnos a escoger un instrumento y el camino que debemos tomar para aprender música en el caso de no haberlo escogido previamente. Por supuesto también tendrá los conocimientos suficientes para darnos las herramientas para cada vez ser más independientes, saber cómo generar nuevas curiosidades en torno a la música y lograr la facilidad técnica que nos permita en un futuro aprender nuevo repertorio por nuestra cuenta.

Todo docente tiene como principal función enseñarnos a estudiar de manera efectiva, lo cual no solo nos funcionará en el ramo musical sino en cualquier disciplina.

En definitiva, las ventajas de tomar clases de una disciplina tan compleja nos dará ventajas y conocimientos invaluables, aprenderemos efectivamente, además de permitirnos poder desarrollar en el ámbito profesional tan hermosa disciplina.

¿Qué esperas para tomar clases de música en nuestra academia Resonancias?

Cómo conseguir un sonido profesional con mi banda parte 2

Por Mariana Romero

En el artículo anterior describimos cómo iniciar una banda de la forma más óptima y organizada posible, iniciando con la visualización de lo que buscamos con el proyecto, cómo escoger los músicos que van a funcionar con las metas propuestas y cómo llevar a cabo el proceso creativo de manera ordenada.

A continuación desarrollaremos cómo optimizar el tiempo de ensayos y cómo encaminar el proyecto a un sonido profesional.

Antes del Ensayo

Preparación del equipamiento musical

Para tener un ensayo efectivo debe organizarse desde el principio. Cada instrumentista debe velar por tener sus equipos y accesorios en buen estado. Tanto el guitarrista como el bajista deben tener su instrumento calibrado, sin ruidos y con el encordado en buen estado, en el caso del guitarrista debe cambiar las cuerdas cada 6 meses y el bajista puede realizar el cambio cada año. En ambos casos deben realizar la calibración de su instrumento máximo una vez al año. También es necesario que tengan sus cables o líneas en buen estado y si pueden tener un cable adicional de repuesto es mucho mejor. También deben incluir en su equipamiento un afinador, cualquier tipo es funcional mientras lo puedan usar no solo al inicio del ensayo, sino incluso entre canción y canción sin causar interrupciones. En el caso de usar efectos, deben revisar las fuentes de energía para evitar fallos en un ensayo, incluir un alargador con varias conexiones de energía es una buena idea en el caso de necesitar muchas fuentes de energía.

En cuanto al baterista y percusionista, deben tener sus accesorios en buen estado. El uso de baquetas, accesorios para mejorar el sonido de la batería de la sala de ensayo, agregados de percusión menor, etc., deben ser cuidadosamente escogidos y organizados para evitar olvidos a la hora de ir a ensayar.

Se recomienda que el vocalista tenga su propio micrófono, no solo para que pueda tener mejor manejo de su sonido sino también por razones de higiene, pues los micrófonos están expuestos a recibir saliva de los cantantes, esto sin mencionar aquellos que tienen la mala costumbre de pegar el micrófono a su boca. Por supuesto, adicional al micrófono, también se recomienda tener su propio cable.

Para los demás instrumentistas, se recomienda siempre hacer una lista de los artículos que necesitan para sonar sin fallos, desde el mismo instrumento hasta los accesorios correspondientes, de esta manera se evitarán inconvenientes en medio del ensayo.

En el caso de que los ensayos sean en una sala particular o propia, deben considerarse todos los elementos necesarios para poder tener un buen sonido según las necesidades del proyecto. Pueden investigar o consultar con su profesor de música cuáles serían estos elementos.

Preparación musical:

No solo tener tus equipos en buen estado generarán un ensayo óptimo. Tan importante como lo anterior es tener toda la preparación de la agenda a ensayar.

Así como en una empresa, cuando se va a realizar una reunión para optimizar los procesos, los empleados deben estar conscientes y preparados de los temas a tratar para así generar las ideas y resultados esperados. De igual forma los músicos deben llegar al ensayo con todo el repertorio aprendido, previamente informado y discutido con el director musical.

Pero, ¿Debemos aprendernos todo el repertorio desde el primer ensayo? Lo ideal es generar una agenda concisa para que el ensayo sea más efectivo. De dicha agenda se encarga el director musical, el cual se encargará de priorizar el repertorio a montar según la duración del ensayo, metas del mismo y dificultad del repertorio. Es decir, si la meta es un próximo evento, deben organizar la cantidad de temas según la cantidad de ensayos que pueden tener, de tal forma que en cada uno puedan darle la importancia a pulir detalles y no descuidar la interpretación por querer realizar todas las canciones en un solo ensayo. Por el contrario, si las metas son componer nuevas canciones para tu proyecto, de igual forma se debe realizar una agenda de trabajo para que cada integrante asista al ensayo lo más preparado posible.

Cualquiera que sea la agenda a ensayar, es primordial que cada integrante asista al ensayo con sus asignaciones claras y estudiadas para que el ensayo solo sea para ensamblar o desarrollar el proceso creativo.

En el ensayo

La puntualidad es fundamental al momento de querer ser profesional, el tiempo es dinero, todo ensayo es una inversión de ambos y por ende, hay que respetarlo. En segunda instancia, debe optimizarse el tiempo de montaje de los músicos, es decir, buscar la manera más rápida y eficaz de conectar, afinar y configurar todos los elementos necesarios para tener un buen sonido en el ensayo.

Escoger un lugar fijo para ensayar mejorará la experiencia durante el mismo. Los elementos a resaltar en el caso de que sea alquilada la sala, es el buen estado y calidad de los equipos, la buena atención, el costo de la hora y fácil acceso para todos. En el caso de tener un lugar propio para ensayar, es primordial pensar en adquirir los equipos necesarios para un buen desarrollo del ensayo. Vale destacar que los equipos usados para el ensayo también se pueden usar para los eventos, por lo que debemos prestarle la atención que se merece a la calidad y versatilidad de dichos equipos.

Una buena opción para optimizar los tiempos de ensayos es dedicar un primer ensayo a buscar la ecualización perfecta, donde todos los elementos tengan el volumen adecuado y frecuencias estables. Si pueden agregar una persona más para dicho ensayo que pueda ayudarles en dicha tarea es mucho mejor. Al encontrar la ecualización que están buscando, pueden anotar o fotografiar las configuraciones usadas en todos los equipos utilizados, de tal forma que en futuros ensayos el tiempo designado para afinar y ecualizar sea mínimo.

En cuanto al volumen, un ensayo no amerita los altos decibeles que se necesitan en un concierto. Esto puede ser muy contraproducente, dado que genera aturdimiento y a largo plazo puede afectar la calidad de audición. Pueden usar protectores de oído que ayuden a mejorar la experiencia en la sala, sin embargo el control del volumen debe hacerse desde el instrumentista. Un baterista que sepa controlar el volumen, es una pieza clave y valiosa en un proyecto que busca un sonido profesional.

Los instrumentistas que dependen de la fuerza física para generar volumen, más allá de los equipos de amplificación, como lo son los cantantes y músicos que poseen instrumentos acústicos, deben cuidar y velar por la seguridad de su instrumento. Si consideran que el ensamble les está exigiendo un volumen que no pueden generar, dado a las limitaciones de los equipos usados, deben buscar las opciones pertinentes para que los demás reduzcan entonces el volumen saturado de sus equipos.

Por último, en un ensayo eficaz podemos destacar el mantener la agenda de trabajo, no distraer el ensayo ejecutando el instrumento entre pieza y pieza o menos aún, mientras alguno de los integrantes está explicando algo. En el caso de usar partituras o guías, tenerlas en orden y siempre tener un lápiz a mano para anotar cualquier corrección o modificación. También puede ser útil el registrar el ensayo,ya sea en vídeo o en audio para buscar mejoras del mismo.

No olvides apagar tu teléfono móvil en el ensayo, mantenerte concentrado y respetar los tiempos del mismo es parte del proceso de generar una conciencia profesional. Así como debemos ser responsables en nuestro empleo, lo debemos ser con mayor consciencia en nuestro proyecto musical. Sólo así conseguiremos las metas trazadas.

¿Ya formaste tu banda musical? cuéntanos tu experiencia o si tienes dudas dejalas abajo!!