¿Por qué debo estudiar con metrónomo?

¿Por qué debo estudiar con metrónomo?

 

¿Que es el metrónomo?

Antes de determinar la utilidad que puede tener el metrónomo en nuestras clases de instrumento, es primordial poder entender qué es y cuál es su uso en el campo musical.

El metrónomo es un instrumento cuya función es medir el tiempo mediante la subdivisión de un minuto en partes iguales, a dichas partes las denominaremos pulsaciones o beats. ¿Qué significa esto? Significa que podemos, según el 

género o pieza que necesitemos estudiar, aumentar o disminuir la velocidad de estos pulsos variando la cantidad de ellos en un minuto. Un buen ejemplo para entender esta subdivisión es el citar la más conocida, el segundo, la cual divide al minuto en 60 partes iguales. Si configuramos el metrónomo en 60, obtendremos entonces 60 pulsaciones por minuto o “beats per minute” (bpm).

¿Que Utilidad tiene?

El metrónomo es el mejor amigo del músico, su uso parte en generar precisión en los ejercicios de calentamiento, realizar sesiones de esfuerzo y resistencia al aumentar la velocidad, poder mejorar la destreza y exactitud al usar velocidades lentas, concientizarnos sobre los tiempos y los acentos según el género a interpretar y por supuesto, la más conocida, realizar sesiones de grabación de calidad profesional.

¿Debería siempre estudiar música con metrónomo?

Es fundamental que el docente desde el inicio integre el metrónomo como parte del proceso de aprendizaje. De esta manera el estudiante podrá controlar y tener presente la evolución de su proceso a medida que va aumentando la velocidad del metrónomo. Al poder comprender su uso y cómo aplicarlo a los ejercicios, el estudiante podrá hacer más énfasis en la destreza técnica, además aumentar la posibilidad de tocar “a tiempo”

¿Cómo aprendo a configurarlo?

En primera instancia es muy sencillo, sólo hay que determinar en qué velocidad queremos trabajar, a dicha velocidad la denominaremos “tempo”. Esto lo hacemos modificando el valor que habíamos mencionado anteriormente, “Beats per minute” o bpm. Es importante resaltar que mientras mayor sea el número, más rápido será el pulso, esto se debe a que la subdivisión es mayor y por ende el espacio de tiempo entre pulso y pulso se reduce.

Luego de escoger el tempo o la velocidad a trabajar, debemos comprender cómo se integrará el metrónomo con nuestros ejercicios. Esto lo haremos mediante el uso del pulso y subpulso o pulso secundario. El pulso principal es el que vamos a escuchar, la manera más sencilla de hacer subpulsos es la siguiente:

1 figura por pulso

2 figuras por pulso

3 figuras por pulso

4 figuras por pulso

No te asustes, suena más complicado de lo que es realmente, pero seguro que tú profe de música podrá ayudarte. Te recomiendo en principio trabajar una figura al mismo tiempo del pulso y cuando te sientas cómodo, hacer la subdivisión de dos figuras por pulso.

¿Cómo identificar la velocidad de una canción?

Esta pregunta es bien interesante ya que depende de varios factores. El primero es comprender que toda la música tiene un pulso interno. Podemos asociarlo con el pulso de nuestro corazón. En los géneros urbanos que incluyen batería es más sencillo, ya que la rítmica con la que se conduce la canción es bastante clara, sin embargo cuando no hay batería o percusión puede ser más complejo. No olvides preguntarle a tu profe cómo detectar el pulso.

Cuando ya sentimos el pulso en una canción, hay metrónomos, ya sean físicos, apps de smartphone e incluso páginas de internet que incluyen algo llamado “tap tempo”. Esto se usa pulsando la tecla, botón o zona de tu smartphone que diga tap tempo, haremos “tap” de manera regular en la velocidad del pulso y de esta forma el metrónomo te dará la velocidad en la que se encuentra la canción que estás midiendo.

¿A qué velocidad debo iniciar?

Siempre se recomienda empezar a una velocidad lenta con respecto a la velocidad que queremos alcanzar. Debemos ser muy pacientes en este proceso, pues el inicio del estudio en velocidad lenta nos permitirá hacer consciencia de la posición correcta de ambas manos, de que los movimientos se hagan lo más natural posible, de eliminar cualquier tensión innecesaria y por supuesto, tener un sonido impecable.

Si la pieza es rápida, por ejemplo 150 bpm, recomiendo empezar a la mitad de esa.velocidad, es decir, 75 bpm. Debemos permanecer en esa velocidad hasta lograr la mayor precisión posible.

¿Cuando debo subir la velocidad?

Luego de estudiar detenidamente en una velocidad lenta la canción o ejercicio escogido, se recomienda subir progresivamente, es decir, de 5 en 5 por ejemplo. Hay software que incluso se puede programar como “musical trainner” y automáticamente se encarga de subir la velocidad. Sin embargo no lo recomiendo hasta ya tener buen manejo del ejercicio. Entonces en principio recomendamos subir de 5 en 5 y permanecer en cada velocidad hasta lograr un buen sonido.

¿Ya te decidiste a estudiar con metrónomo para mejorar tus habilidades? No olvides que la constancia y disciplina son las mejores amigas del desarrollo de cualquier meta. Coméntanos abajo cual ah sido tu experiencia con el metrónomo!

 

Mariana Romero

 

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